- junio 19, 2026
- por EverBetterment
- 0 Like
- 0 / 5
- Cocina: Internacional
- Dificultad: Fácil
- 35 View

-
Tiempo de prep.10 min
-
Tiempo de cocción25 min
-
Porciones4
-
Porción1 bowl
Hay pocas cosas más reconfortantes que un tazón de sopa caliente cuando quieres empezar de nuevo. Esta sopa ligera de pollo y verduras es exactamente el tipo de comida que el cuerpo agradece después de las fiestas: nutritiva, saciante y sin pesadez. Sin frituras, sin cremas, sin complicaciones: solo ingredientes reales en un caldo casero que sabe a cuidado.
Lo bueno de esta receta es que es completamente flexible. Las verduras que ves aquí (zanahoria, calabacita, apio y kale) son una sugerencia, pero puedes usar lo que tengas en el refrigerador: chayote, ejote, espinaca, papa. La base es el caldo de pollo con el pollo deshebrado y el resto es lo que tengas a la mano.
Una olla, 35 minutos y listo. Y si la preparas en cantidad doble, aguanta en el refrigerador hasta 4 días: ideal para tener comida lista toda la semana sin pensar.
Por qué esta sopa es justo lo que necesitas
- Una sola olla: menos trastes y todo el sabor concentrado en el caldo.
- Reconfortante sin pesadez: caliente y saciante, pero ligera y baja en calorías.
- Alta en proteína: el pollo deshebrado la vuelve una comida completa, no solo una entrada.
- Infinitamente flexible: funciona con casi cualquier verdura que tengas.
- Rinde toda la semana: se conserva y se congela sin perder el toque.
Sobre los ingredientes (todo se puede ajustar)
- El caldo es la base: uno casero da el mejor sabor, pero de caja bajo en sodio funciona perfecto y te ahorra tiempo. Así controlas tú la sal.
- Pollo: la pechuga se deshebra limpia y queda magra; el muslo aporta aún más sabor al caldo si lo prefieres.
- Verduras libres: zanahoria, apio y calabacita son la base clásica, pero el chayote, el ejote o la papa entran sin problema. Agrega las de hoja (kale, espinaca) al final para que no se deshagan.
Maneras de variarla
- Más sustanciosa: agrega un puñado de fideo, arroz o garbanzos en los últimos minutos.
- Con más cuerpo: licua un cucharón de las verduras cocidas y regésalo a la olla para un caldo más espeso.
- Con un toque picante: unas rodajas de chile serrano o unas gotas de tu salsa favorita al servir.
Cómo conservar y congelar
A diferencia de un salteado, esta sopa se congela de maravilla. Guárdala en el refrigerador hasta 4 días o congélala en porciones hasta por 2 meses. Descongélala en el refrigerador la noche anterior y recaliéntala a fuego suave. Si le agregaste fideo o arroz, ten en cuenta que absorben caldo al reposar; añade un chorrito de agua o caldo al recalentar.
Preguntas frecuentes
¿Se puede congelar?
Sí, las sopas de caldo son de lo que mejor se congela. Congélala sin las hojas verdes (agrégalas frescas al recalentar) para conservar mejor el color y la textura.
¿Qué verduras puedo usar?
Prácticamente cualquiera. Agrega primero las más duras (zanahoria, papa, apio) y al final las que se cuecen rápido (calabacita, hojas verdes).
¿Cómo le doy más sabor?
Dorar ligeramente el pollo antes de cocerlo, o añadir media cebolla y una hoja de laurel al caldo, profundiza muchísimo el sabor. Para otra opción ligera de año nuevo, prueba este bowl tibio de pollo y verduras, o descubre más en nuestra sección de sopas y cremas.
Ingredientes
Información nutrimental
Por porción (valores aproximados)
- Valor diario*
-
Calorías: 255 kcal13%
-
Grasa total: 6 g8%
-
Carbohidratos: 18 g7%
-
Fibra: 4 g14%
-
Proteína: 28 g56%
-
Sodio: 480 mg21%
Preparación
El truco está en cocer el pollo entero dentro del caldo y deshebrarlo después: queda jugoso y el caldo toma más cuerpo y sabor.
Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Agrega el ajo picado y sofríe 1 minuto, moviendo constantemente, hasta que esté fragante y ligeramente dorado. No lo dejes quemar o amargará el caldo.
Vierte el caldo de pollo y sube el fuego a medio-alto. Cuando rompa hervor, agrega las pechugas enteras directamente al caldo. Reduce el fuego a medio-bajo, tapa parcialmente y cocina 18–20 minutos hasta que el pollo esté completamente cocido y se deshebre fácilmente al presionarlo con un tenedor.
Retira las pechugas con una cuchara o pinzas y ponlas en un plato hondo. Deshébralas con dos tenedores mientras aún están calientes: es mucho más fácil que cuando se enfrían. Reserva.
En el mismo caldo hirviendo, agrega la zanahoria y el apio. Cocina 5 minutos a fuego medio: son las verduras más duras y necesitan más tiempo.
Incorpora la calabacita y cocina 4–5 minutos más, hasta que todas las verduras estén tiernas pero no deshechas. Deben conservar algo de firmeza al morder.
Agrega el kale o la espinaca y el pollo deshebrado. Mezcla suavemente y cocina 2 minutos más: solo lo suficiente para que las hojas se marchiten sin perder su color verde vivo. Prueba el caldo y ajusta sal y pimienta.
Sirve en bowls hondos bien calientes, con perejil fresco picado encima y, si gustas, unas rebanadas de pan artesanal al lado para acompañar.
Consejos extra
Para un caldo más profundo y con más cuerpo, agrega al inicio media cebolla y una hoja de laurel junto con el ajo. Retíralos antes de servir. Ese pequeño paso hace una diferencia enorme en el sabor final.
Sopa Ligera de Pollo y Verduras para Retomar la Rutina
Ingredientes
Sigue la preparación
El truco está en cocer el pollo entero dentro del caldo y deshebrarlo después: queda jugoso y el caldo toma más cuerpo y sabor.
Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Agrega el ajo picado y sofríe 1 minuto, moviendo constantemente, hasta que esté fragante y ligeramente dorado. No lo dejes quemar o amargará el caldo.
Vierte el caldo de pollo y sube el fuego a medio-alto. Cuando rompa hervor, agrega las pechugas enteras directamente al caldo. Reduce el fuego a medio-bajo, tapa parcialmente y cocina 18–20 minutos hasta que el pollo esté completamente cocido y se deshebre fácilmente al presionarlo con un tenedor.
Retira las pechugas con una cuchara o pinzas y ponlas en un plato hondo. Deshébralas con dos tenedores mientras aún están calientes: es mucho más fácil que cuando se enfrían. Reserva.
En el mismo caldo hirviendo, agrega la zanahoria y el apio. Cocina 5 minutos a fuego medio: son las verduras más duras y necesitan más tiempo.
Incorpora la calabacita y cocina 4–5 minutos más, hasta que todas las verduras estén tiernas pero no deshechas. Deben conservar algo de firmeza al morder.
Agrega el kale o la espinaca y el pollo deshebrado. Mezcla suavemente y cocina 2 minutos más: solo lo suficiente para que las hojas se marchiten sin perder su color verde vivo. Prueba el caldo y ajusta sal y pimienta.
Sirve en bowls hondos bien calientes, con perejil fresco picado encima y, si gustas, unas rebanadas de pan artesanal al lado para acompañar.



Deja una reseña