- septiembre 28, 2026
- por EverBetterment
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- Cocina: Internacional
- Dificultad: Fácil
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Tiempo de prep.15 min
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Tiempo de cocción35 min
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Porciones4
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Porción1 tazón (aprox. 350 ml)
Cuando empiezan las mañanas frescas y oscurece más temprano, pocas cosas reconfortan tanto como un tazón de sopa calientita. Esta crema de zanahoria y camote asados con jengibre es justo eso: tersa, de un naranja intenso, ligeramente dulce y con un toque picosito de jengibre que te calienta desde adentro. Y lo mejor: no lleva crema ni mantequilla; su cremosidad viene de las propias verduras asadas y licuadas.
Es una receta de las que resuelven la semana: la preparas en menos de una hora, casi todo el trabajo lo hace el horno, rinde para 4 porciones y aguanta perfecto en el refri o el congelador. Sírvela como entrada, como cena ligera o acompáñala con pan integral y una proteína para una comida completa.
Por qué te va a encantar esta crema de zanahoria y camote
- Cremosa sin crema: el camote y la zanahoria asados dan una textura aterciopelada sin lácteos pesados.
- Sabor profundo con poco esfuerzo: asar las verduras las carameliza y concentra su dulzor natural; tú solo picas y metes la charola al horno.
- Ligera y llenadora: unas 190 kcal por tazón, con 6 g de fibra que te dejan satisfecha.
- Llena de color y nutrientes: zanahoria y camote son fuentes naturales de betacaroteno (vitamina A), y el jengibre y la cúrcuma le suman un toque especiado muy de temporada.
- Económica y de temporada: ingredientes baratos que encuentras en cualquier mercado.

Ingredientes clave (y trucos)
Con pocos ingredientes logras una crema con mucho sabor. Esto es lo que hace cada uno:
- Zanahoria: es la base del color y el sabor. No hace falta pelarla si es orgánica; basta con tallarla bien.
- Camote: aporta cuerpo y cremosidad. El de pulpa naranja combina mejor en color, pero el blanco o morado también funcionan (el morado le cambiará el tono).
- Cebolla y ajo asados: el ajo se asa con todo y piel para que quede suave y dulce, sin sabor crudo.
- Jengibre fresco: dale el toque cálido y ligeramente picante. Empieza con 3 cm y ajusta a tu gusto.
- Caldo de verduras bajo en sodio: te permite controlar la sal. Si usas caldo de pollo, la receta deja de ser vegetariana, pero queda deliciosa.
- Limón: unas gotas al final levantan todos los sabores; no te lo saltes.

Variaciones y sustituciones
Adáptala a lo que tengas en casa o a tu estilo de alimentación:
- Versión vegana: usa bebida de almendra o leche de coco ligera y sirve con yogur vegetal o sin yogur.
- Con calabaza: cambia la mitad del camote por calabaza de Castilla o butternut para una versión aún más otoñal.
- Más proteína: licúa con 1 taza de garbanzos o lentejas cocidas, o sírvela con pollo deshebrado encima.
- Toque mexicano: asa un chile poblano junto con las verduras y licúalo con todo; termina con queso fresco en cubitos.
- Estilo tailandés: agrega 1 cucharadita de pasta de curry rojo y termina con leche de coco y cilantro.

Cómo conservar y recalentar
Deja enfriar la crema y guárdala en recipientes herméticos en el refrigerador hasta por 4 días. También se congela muy bien hasta por 3 meses: sepárala en porciones individuales (sin el yogur ni las semillas) para sacar solo lo que necesites. Para recalentar, ponla a fuego medio-bajo moviendo de vez en cuando; como espesa al enfriarse, añade un chorrito de caldo o agua hasta recuperar la textura. Los toppings agrégalos siempre al servir para que las pepitas se mantengan crujientes.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer la crema sin horno?
Sí. Sofríe la cebolla y el ajo en una olla con el aceite, agrega la zanahoria, el camote, las especias y el caldo, y cuece a fuego medio unos 20–25 minutos hasta que todo esté muy suave. Tendrá un sabor un poco menos tostado, pero igual de rico. También puedes asar las verduras en la air fryer a 190 °C por 18–20 minutos, en dos tandas.
¿Sirve para meal prep?
Es ideal: prepara la receta completa el domingo, divídela en 4 frascos y tendrás cenas o entradas listas para la semana. Solo guarda los toppings aparte.
¿Qué licuadora conviene usar?
Una licuadora de vaso deja la crema más tersa; lícuala en tandas y sin llenar el vaso más de la mitad, destapando ligeramente la tapa para que salga el vapor. Con una licuadora de inmersión puedes hacerlo directamente en la olla.
¿Con qué la puedo acompañar?
Queda perfecta con pan integral tostado, unas tostadas integrales de aguacate o una ensalada fresca. Si te gustan las sopas ligeras, prueba también nuestra sopa ligera de pollo y verduras y descubre más ideas en la sección de sopas y cremas saludables.
Ingredientes
La crema
Para servir
Información nutrimental
Por porción (valores aproximados)
- Valor diario*
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Calorías: 190 kcal10%
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Grasa total: 8 g10%
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Carbohidratos: 26 g9%
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Fibra: 6 g21%
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Proteína: 6 g12%
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Sodio: 420 mg18%
Preparación
Mientras las verduras se asan en el horno tienes tiempo libre: en unos 50 minutos, casi sin supervisión, tendrás una crema tersa y llena de sabor.
Precalienta el horno a 200 °C y forra una charola grande con papel para hornear. Pela y corta la zanahoria en trozos de unos 3 cm y el camote en cubos de tamaño similar, para que se cocinen parejo. Corta la cebolla en gajos.
Coloca la zanahoria, el camote, la cebolla y los dientes de ajo con piel en la charola. Agrega el aceite de oliva, el comino, la cúrcuma, una pizca de sal y pimienta, y mezcla con las manos hasta que todo quede bien cubierto. Extiende las verduras en una sola capa, sin amontonarlas.
Hornea 30–35 minutos, volteando las verduras a la mitad del tiempo, hasta que estén muy suaves al picarlas con un tenedor y tengan las orillas doradas y caramelizadas.
Saca los ajos de su piel apretándolos con los dedos (ya estarán suaves y dulces). Pasa todas las verduras asadas a la licuadora junto con el jengibre rallado y 3 tazas de caldo caliente.
Licúa por lo menos 1 minuto, en tandas si es necesario y con la tapa ligeramente abierta para que salga el vapor, hasta obtener una crema completamente tersa.
Vierte la crema en una olla, agrega la leche y el resto del caldo poco a poco hasta lograr la consistencia que te guste. Calienta a fuego medio-bajo 5 minutos, moviendo, sin dejar que hierva fuerte.
Apaga el fuego, añade el jugo de limón y rectifica de sal y pimienta. Sirve en tazones con una cucharada de yogur griego, las pepitas tostadas, un chorrito de aceite de oliva y hojas de cilantro.
Consejos extra
El secreto de una crema con sabor profundo está en el asado: corta las verduras de tamaño parejo, no amontones la charola y déjalas hasta que tengan orillas doradas; ese caramelizado es lo que le da dulzor natural sin agregar azúcar. Para una textura de restaurante, licúa al menos 1 minuto completo y, si quieres un acabado todavía más fino, pásala por un colador. Ajusta la sal y el limón siempre al final, ya licuada, porque el sabor cambia al concentrarse.
Crema de Zanahoria y Camote Asados con Jengibre
Ingredientes
La crema
Para servir
Sigue la preparación
Mientras las verduras se asan en el horno tienes tiempo libre: en unos 50 minutos, casi sin supervisión, tendrás una crema tersa y llena de sabor.
Precalienta el horno a 200 °C y forra una charola grande con papel para hornear. Pela y corta la zanahoria en trozos de unos 3 cm y el camote en cubos de tamaño similar, para que se cocinen parejo. Corta la cebolla en gajos.
Coloca la zanahoria, el camote, la cebolla y los dientes de ajo con piel en la charola. Agrega el aceite de oliva, el comino, la cúrcuma, una pizca de sal y pimienta, y mezcla con las manos hasta que todo quede bien cubierto. Extiende las verduras en una sola capa, sin amontonarlas.
Hornea 30–35 minutos, volteando las verduras a la mitad del tiempo, hasta que estén muy suaves al picarlas con un tenedor y tengan las orillas doradas y caramelizadas.
Saca los ajos de su piel apretándolos con los dedos (ya estarán suaves y dulces). Pasa todas las verduras asadas a la licuadora junto con el jengibre rallado y 3 tazas de caldo caliente.
Licúa por lo menos 1 minuto, en tandas si es necesario y con la tapa ligeramente abierta para que salga el vapor, hasta obtener una crema completamente tersa.
Vierte la crema en una olla, agrega la leche y el resto del caldo poco a poco hasta lograr la consistencia que te guste. Calienta a fuego medio-bajo 5 minutos, moviendo, sin dejar que hierva fuerte.
Apaga el fuego, añade el jugo de limón y rectifica de sal y pimienta. Sirve en tazones con una cucharada de yogur griego, las pepitas tostadas, un chorrito de aceite de oliva y hojas de cilantro.



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