Pasta Cremosa de Calabaza y Salvia con Pollo

Pasta cremosa de calabaza y salvia con pollo dorado en sartén sobre la estufa, receta de pasta saludable y fácil para cena de otoño
  • Tiempo de prep.
    10 min
  • Tiempo de cocción
    15 min
  • Porciones
    4
  • Porción
    1 plato (aprox. 1 1/2 tazas)

Cuando empieza a refrescar se antoja algo calientito, cremoso y reconfortante, pero sin la pesadez de una salsa Alfredo. Esta pasta cremosa de calabaza y salvia con pollo es justo eso: una salsa sedosa color naranja que parece llevar crema, pero en realidad está hecha con calabaza licuada, un chorrito de leche y un poco de parmesano. El pollo dorado le da proteína y la salvia frita, ese toque crujiente y aromático que la hace sentir de restaurante.

Lo mejor es que es una receta de una sola olla y un sartén: la calabaza se cuece en la misma agua de la pasta, así que en 25 minutos tienes la cena lista. Es ideal para una noche de otoño entre semana, para llevar al trabajo al día siguiente o para consentir a la familia con algo diferente sin complicarte. Si te gustan las pastas cremosas pero ligeras, esta se va a volver tu favorita de temporada.

Por qué te va a encantar esta pasta de calabaza

  • Cremosa sin crema: la calabaza licuada da cuerpo y textura aterciopelada con mucha menos grasa que una salsa de crema o mantequilla.
  • Alta en proteína: cada plato aporta alrededor de 34 g gracias al pollo, el parmesano y la pasta integral.
  • Lista en 25 minutos: la calabaza se cuece junto con la pasta, sin hornear ni ensuciar charolas.
  • Llena de fibra y color: la calabaza aporta vitamina A, potasio y fibra; con pasta integral te mantiene satisfecha por horas.
  • Sabor de otoño: salvia, nuez moscada y parmesano; una combinación clásica italiana que huele a temporada.
Tenedor enrollando pasta cremosa de calabaza con trozo de pollo, salsa naranja brillante sin crema, pasta saludable alta en proteína

Ingredientes clave (y trucos)

Con pocos ingredientes logras una salsa muy completa. Estos son los que marcan la diferencia:

  • Calabaza: la butternut (calabaza mantequilla) es la más dulce y cremosa; la calabaza de Castilla también funciona. Córtala en cubos pequeños de 2 cm para que se cueza en el mismo tiempo que la pasta.
  • Agua de cocción de la pasta: es el ingrediente secreto. Su almidón ayuda a que la salsa se pegue a la pasta y quede brillante, sin necesidad de crema.
  • Salvia fresca: fríela unos segundos en el aceite y úsalo después para dorar el pollo; así todo el platillo queda perfumado. Si no la encuentras, usa romero o tomillo.
  • Parmesano: un poco basta para dar sabor salado y profundo. Ralálo fino para que se funda en la salsa.
Mano vertiendo salsa licuada de calabaza en sartén con pasta y pollo dorado, paso a paso de pasta cremosa de calabaza sin crema

Variaciones y sustituciones

Esta receta se adapta fácil a lo que tengas en casa:

  • Vegetariana: cambia el pollo por garbanzos dorados o champiñones salteados.
  • Sin lácteos: usa leche de almendra sin azúcar y 2 cucharadas de levadura nutricional en lugar del parmesano.
  • Sin gluten: elige pasta de garbanzo o lenteja; además suma proteína extra.
  • Con un toque picante: agrega una pizca de hojuelas de chile o medio chipotle a la licuadora.
  • Con verde: incorpora dos puños de espinaca al final, como en nuestra pasta cremosa de espinaca y limón.
Plato de pasta de calabaza y salvia con pollo servido en mesa de madera, cena de otoño saludable y fácil en 25 minutos en casa

Cómo conservar y recalentar

Guarda la pasta en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días; es perfecta para meal prep y para llevar a la oficina. Al enfriarse la salsa se espesa, así que al recalentar añade 2 o 3 cucharadas de agua o leche y calienta a fuego bajo en un sartén, moviendo, o en el microondas a intervalos de 1 minuto. La salvia crujiente guárdala aparte para que no se ablande. También puedes congelar solo la salsa de calabaza hasta 2 meses y tener la base lista para una cena rápida.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar puré de calabaza de lata?

Sí. Usa 1 1/2 tazas de puré de calabaza natural (sin azúcar ni especias) y licúalo con la leche, el ajo cocido y el parmesano. Te ahorras unos minutos y el resultado es igual de cremoso.

¿La salsa sabe dulce?

Apenas un poco, y en buen sentido. El parmesano, el ajo, la nuez moscada y la salvia equilibran el dulzor natural de la calabaza. Si quieres un sabor más salado, agrega unas gotas de limón y un poco más de queso.

¿Puedo cocinar el pollo en air fryer?

Claro. Sazona los cubos de pollo y cocínalos a 200 °C por 10 a 12 minutos, agitando a la mitad. Mientras, tú te encargas de la pasta y la salsa.

¿Con qué la puedo acompañar?

Con una ensalada verde con limón o con una crema de zanahoria y camote como entrada para una cena de otoño completa. Si buscas más ideas con pollo y salsa cremosa, prueba el pollo en salsa cremosa de tomate y albahaca, la pasta cremosa de betabel y parmesano o la ensalada de pasta con pollo a la parrilla. Y encuentra muchas más en nuestra sección de pastas saludables o en las recetas con pasta.

Ingredientes

La pasta y el pollo

La salsa de calabaza

Información nutrimental

Por porción (valores aproximados)

  • Valor diario*
  • Calorías: 430 kcal
    22%
  • Grasa total: 10 g
    13%
  • Carbohidratos: 52 g
    19%
  • Fibra: 7 g
    25%
  • Proteína: 34 g
    68%
  • Sodio: 380 mg
    17%

    Preparación

    El truco de esta pasta es cocer la calabaza en la misma agua de la pasta y guardar un poco de esa agua: su almidón hace que la salsa quede cremosa y brillante sin crema.

    Paso1

    Pon a hervir una olla grande con agua y sal. Cuando hierva, agrega los cubos de calabaza, la cebolla y los ajos y cuece 5 minutos. Añade la pasta y cocina según el paquete (8 a 10 minutos) hasta que esté al dente; la calabaza debe quedar muy suave al picarla con un tenedor.

    Paso2

    Mientras, seca bien el pollo con papel y sazona con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Calienta el aceite en un sartén amplio a fuego medio-alto y fríe las hojas de salvia 20 a 30 segundos, hasta que dejen de burbujear y estén crujientes. Retíralas a un papel absorbente.

    Paso3

    En el mismo aceite perfumado con salvia, acomoda el pollo en una sola capa y déjalo dorar 3 minutos sin moverlo. Voltéalo y cocina 3 a 4 minutos más, hasta que esté dorado por fuera y sin partes rosadas por dentro. Baja el fuego al mínimo.

    Paso4

    Antes de escurrir, reserva 1 taza del agua de cocción. Con una cuchara ranurada saca la calabaza, la cebolla y el ajo y pásalos a la licuadora con la leche, el parmesano, la nuez moscada y 1/2 taza del agua reservada. Licúa hasta obtener una salsa tersa y sedosa (cubre la tapa con un trapo, porque está caliente).

    Paso5

    Escurre la pasta y agrégala al sartén con el pollo. Vierte la salsa de calabaza y mezcla a fuego bajo 1 a 2 minutos, hasta que cubra cada pieza. Si se espesa demasiado, añade agua de cocción de poco en poco hasta que quede cremosa y brillante.

    Paso6

    Prueba y ajusta la sal, la pimienta y unas gotas de limón. Sirve enseguida con la salvia crujiente desmoronada encima y el parmesano restante.

    Consejos extra

    Para que el pollo quede jugoso y dorado, sécalo muy bien con papel antes de sazonarlo, no llenes el sartén y déjalo quieto los primeros 3 minutos para que forme costra. La salsa debe licuarse hasta quedar completamente tersa; si la sientes espesa, agrega agua de cocción poco a poco, no leche, para que no pierda sabor. Y deja la salvia frita para el final: es lo que le da el contraste crujiente y el aroma que hace que todos pregunten qué tiene.

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